Hoja de contenidos sobre la época colonial

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Para ampliar la información que aparece en esta hoja de contenidos, te invitamos a visitar la sección Comprendamos nuestra historia, del sitio entreviviryconvivir.org

Introducción[editar | editar código]

En los últimos años, el IIARS se ha dedicado a la construcción de una metodología de enseñanza-aprendizaje para el abordaje de las relaciones étnicas y sociales en Guatemala, el racismo, la discriminación y la violencia. El aprendizaje de los procesos históricos es un pilar fundamental para la comprensión de dichos fenómenos, además que contribuye a desarrollar la habilidad de “pensar históricamente” y a crear puentes entre el pasado y el presente.

Conscientes de la necesidad de deconstruir los contenidos creados y reproducidos por la historia oficial, de revisar las metodologías de enseñanza tradicionales y de las dificultades que las y los docentes enfrentan en la implementación del currículo nacional, el IIARS propone que las y los docentes elaboren, junto con sus estudiantes, una maqueta que servirá para abordar de forma dinámica y activa contenidos clave relacionados a la historia colonial.

La herramienta que se presenta a continuación son las hojas de contenido elaboradas por el IIARS para apoyar a las y los docentes a compartir con sus estudiantes diversos elementos y relaciones de poder existentes durante ese periodo de la historia.

Administración Colonial[editar | editar código]

Mapa de la Audiencia de Guatemala, 1657.
Audiencia de Guatemala[editar | editar código]

La Audiencia era la institución colonial que administraba todos los asuntos de justicia, pero en el caso de América se le unieron las funciones de gobierno, legislación, administración y en ocasiones también hacienda. Era liderada por un Presidente y varios oidores.

La Audiencia era el organismo de gobierno más importante después de los Virreinatos. Éstos eran la máxima expresión político-administrativa y territorial que existió en América y estaban destinados a garantizar el dominio y la autoridad de la monarquía española.

La región guatemalteca fue incorporada a la Audiencia de los Confines desde 1542, e involucraba un territorio que iba desde Yucatán hasta Panamá, pero más tarde se eliminaron estas últimas y se incorporó Soconusco, que era una región importante para la producción del cacao. Sus sedes variaron entre Gracias a Dios (Honduras), Santiago y Panamá para luego retornar a Santiago (Guatemala) como sede definitiva. En 1570 fue denominada Audiencia de Guatemala y su jurisdicción iba desde Chiapas hasta Costa Rica. Era independiente de México y dependía directamente del Rey y del Consejo de Indias.





Corregimientos y Alcaldías Mayores [editar | editar código]
Alcaldías mayores y corregimientos en el territorio que hoy es Guatemala.

La Audiencia comprendía las gobernaciones de Soconusco, Comayagua, Nicaragua y Costa Rica. En 1547 se crearon los Corregimientos y las Alcaldías Mayores. Los primeros estaban más destinados a administrar territorios donde vivía mucha población indígena y los segundos donde había presencia española pero esto podía variar.

A principios del siglo XVIII existían en Guatemala las Alcaldías Mayores de Quetzaltenango, de Escuintla, de Suchitepéquez, de Verapaz, de Sonsonate y de San Salvador y Sacatepéquez. Así como los corregimientos de Chiquimula de la Sierra, Sololá, Totonicapán y del Valle de Guatemala.

A partir de 1786 se cambió la organización política y administrativa y se crearon las Intendencias de Chiapas, San Salvador, Comayagua y Nicaragua, pero en Guatemala se mantuvo la organización que tenía y no se convirtió en Intendencia.





Ciudad de Santiago[editar | editar código]

Mapa de la Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala en 1773.

La ciudad de Santiago se estableció formalmente en 1541 en Almolonga, pero más tarde se trasladó al valle de Panchoy. Esta ciudad llegó a ser la tercera más importante en América durante el siglo XVI y parte del XVII.

Tenía una población de 30,0000 habitantes aproximadamente. La mayoría de la población era de las llamadas castas. Es decir aquellos que provenían de los múltiples mestizajes. Santiago dominó muchos poblados cercanos, los cuales le proporcionaban servicios, mano de obra, y alimentación para la ciudad.

Hacia 1570 se consideró consolidada a la ciudad, poblacional y económicamente, dando inicio a un proceso de urbanización. El largo proceso de construcción implicó la proliferación de oficios artesanales, que se dividieron en actividades más especializadas y estilísticas en manos de los artesanos españoles, así como actividades de construcción.

El proceso de construcción fue constante dado el crecimiento espacial de la ciudad; también se hacía trabajo de reconstrucción pues la actividad sísmica dañaba lo construido. El crecimiento de la ciudad fue más evidente durante el siglo XVII debido a una mayor inversión en edificios como iglesias y conventos, al mismo tiempo que se especializaron los estilos arquitectónicos.

La ciudad de Santiago se convirtió en la principal proveedora y distribuidora de los productos que circulaban en los territorios de la Audiencia. Esta centralización se incrementó en el siglo XVIII.

Cabildo o Ayuntamiento de Santiago[editar | editar código]

Ayuntamiento de Antigua Guatemala en 1920.

Era el principal gobierno de la ciudad y regía sobre el comportamiento público de sus habitantes. Sus funciones se relacionaban con el ornato, el control social, la justicia, la distribución del agua y de los solares así como de las tierras ejidales además de la regulación de las actividades laborales y de mercado. El cabildo de la ciudad de Santiago también recibió el derecho de nombrar a los dos alcaldes ordinarios como corregidores del Valle de Guatemala. El llamado Valle lo formaba 77 pueblos con unas 60.000 personas (12% del total en toda Centro América), en un territorio que iba desde el llamado Valle de Chimaltenango (Chimaltenango y San Martín Jilotepeque hasta los Valles de Canales (Santa Catarina Pinula) y de las Mesas (Petapa). En 1752 la Corona dividió el territorio del corregimiento al crear las Alcaldías de Chimaltenango y la de Sacatepéquez.

Lo anterior significaba tener el control del abastecimiento de la ciudad por lo que muchas personas tenían interés en obtener puestos en el cabildo. El cabildo comenzó con dos alcaldes ordinarios y 4 regidores. Conforme fue tomando importancia llegó a tener 20 regidores hacia 1644, disminuyendo posteriormente debido a la pérdida de interés tras la caída del comercio por los ataques de otras potencias europeas contra España.

Al principio, el cabido fue dominado por los encomenderos, pero hacia 1591 se permitió que lo ocuparan los comerciantes pues el rey, necesitado de dinero, aprobó la venta de los puestos. Al final los comerciantes terminaron por dominar el cabildo. Otra división notoria era que la que existía entre nacidos en España y en América. La relación de riqueza estaba en favor de los peninsulares porque la mayoría eran comerciantes. Sin embargo, muchos de los peninsulares terminaban por casarse con mujeres criollas.

Los comerciantes buscaron utilizar el cabildo para influir en asuntos comerciales, fiscales y de mano de obra. Esto desembocó en muchos enfrentamientos con los oidores de la Audiencia. A principios del siglo XVII el cabildo fue el encargado de recolectar la alcabala, un impuesto aplicado a todos los productos. Obviamente el cabildo entregaba una pequeña parte de lo que en realidad recolectaba. Este control se tuvo hasta 1667 cuando la Audiencia se encargó de recolectarlo, pero los comerciantes siguieron pagando bajos impuestos.

A principios del siglo XVIII nuevamente se incrementó el interés porque el cobro de la alcabala volvió a sus manos hasta 1762. A mediados del siglo XVIII el cabildo volvió a tomar importancia para los comerciantes pues surgió un incremento de la producción de añil y el restablecimiento del comercio con España.

Iglesia[editar | editar código]

Construcción de la Catedral de Santiago de Guatemala en 1678.

La diócesis de Guatemala se formó a partir de 1534. El obispo Francisco Marroquín distribuyó los pocos sacerdotes que había en el extenso territorio. Más tarde, la política de congregar a los indígenas en pueblo se basó en el papel activo de los frailes, miembros de las órdenes llamadas regulares. Estas órdenes se encargaron de la evangelización de la población indígena, mientras los sacerdotes seculares a cargo del obispado, se dedicaron a mantener el culto entre las personas españolas, mestizas y africanas quienes eran cristianizados en los poblados y ciudades.                                                                                                         

Tres órdenes se encargaron de evangelizar a los  indígenas: franciscanos, dominicos y mercedarios. Esto significó distintos métodos de evangelizar y varios conflictos por controlar los pueblos que colindaban en sus propias fronteras. Cada orden se repartió una parte del territorio. La orden de los dominicos fue la más influyente y desarrolló su trabajo en la parte norte del territorio, abarcando lo que hoy es El Quiché y las Verapaces. Los franciscanos lo hicieron al sur occidente, en lo que hoy es Quetzaltenango y Sololá hasta llegar al área de Guatemala. Mientras los mercedarios lo hicieron en Huehuetenango y San Marcos.

Por su lado, aquellos sacerdotes vinculados al obispado, los llamados “seculares”, se encargaron de mantener el culto en el oriente. Los obispos buscaron controlar a las órdenes religiosas y ponerlas bajo el mando del obispado. En todo ese tiempo nuevas órdenes religiosas arribaron: jesuitas, agustinos, betlemitas y otros, así también se formaron órdenes de mujeres: carmelitas, capuchinas, concepción, clarisas y otras. 




Sistema de Trabajo durante la Colonia[editar | editar código]

Fragmento del Lienzo de Tlaxcala, mostrando un español entrando a Chalco con tres soldados tlaxcaltecas y un cargador (tameme).

Durante la época colonial, el trabajo se basó fundamentalmente en la mano de obra proporcionada por los indígenas. Esto se hacía bajo tres formas: 

Trabajo forzado:[editar | editar código]

Al principio se obligó a ser esclavos a todas personas indígenas que se  resistían a la conquista. En 1542 las Leyes Nuevas abolieron la esclavitud de indígenas pero sí se permitía la de esclavos de origen africano. Tras desaparecer la esclavitud se creó el repartimiento. Éste determinaba la obligación de todos los hombres indígenas de trabajar cada semana en las haciendas o labores de los españoles a cambio de un pequeño salario. También se llevó a cabo el repartimiento de hilos y de telas donde se daba algodón a las mujeres para que lo hilaran, después esos hilos se les daban a otras mujeres para que tejieran telas y estas telas eran vendidas por las autoridades para hacerse de fondos.

Servicios:[editar | editar código]

Azulejo oficios-Alfarero en el torno.png

Estos eran distintas obligaciones que las personas indígenas tenían con los curas, funcionarios y encomenderos. Eran servicios domésticos, especialmente para las mujeres. Otros eran para trabajar las tierras de los encomenderos. El trabajo de cargador (tameme) era muy común debido a la falta de animales de carga. Éste fue prohibido junto con la esclavitud, pero existió durante toda la colonia.

Trabajo libre:[editar | editar código]

Este era minoritario. Algunas personas indígenas y muchas mestizas trabajaban por día o por tareas y recibían un salario. A veces eran para trabajos artesanales o de construcción. En ocasiones, en lugar de salarios se les pagaba con productos.








Tenencia de la Tierra durante la Colonia[editar | editar código]

Primeras distribuciones de tierras para Españoles en el siglo XVI:

El dominio español se basaba en la usurpación de las tierras de los pueblos conquistados en nombre del Rey, por lo cual sus tierras se convertían en realengas. Al congregar a los indígenas en los pueblos y debido a la gran cantidad de muertes producidas por las epidemias, quedaron muchas tierras vacías que pertenecían a los pueblos indígenas. De esta manera sólo el rey podía cederlas a quien considerara. Esa cesión se llamó mercedes de tierra por el cual se otorgaba el título de propiedad sobre la tierra cedida. Con la creación de ciudades los cabildos repartieron solares y tierras a los vecinos, además de las tierras ejidales que eran de uso común. Al darlas en cesión se obligaba que fueran cultivadas. 

En 1591 se aprobó la venta de tierras por medio de la composición de tierras que permitía legalizar las tierras que habían sido ocupadas ilegalmente por los españoles comprándolas a cambio de otorgarles un título de propiedad. Unos años después comenzó a llevarse a cabo ese proceso en la Audiencia de Guatemala.

La legislación colonial otorgó alrededor de 38 caballerías como ejido a cada cabildo de pueblo. Este era destinado a siembras comunales, leña y repasto de ganado. Por otro lado, los pueblos podían comprar tierras de forma colectiva. Estas eran las tierras comunales y eran usadas de muchas formas. Ellas podían ser vendidas con la autorización del pueblo. No todos los pueblos pudieron comprar muchas tierras. Estas tierras permitían tener ingresos para pagar gastos religiosos, de escuelas, los tributos y otras necesidades. Sin embargo los abusos sobre las tierras continuaron, especialmente contra las propiedades privadas o comunales de los indígenas, lo que provocó muchos conflictos por las tierras en el siglo XVII y XVIII.





Producción y Mercado[editar | editar código]

Ingenios y trapiches en el corregimiento del Valle.

Los españoles impusieron un sistema que se basaba en la apropiación de la naturaleza, en la importancia de la propiedad y en el desarrollo de la producción destinada al mercado que llegó a tener dimensión mundial. Sin embargo, ese comercio estaba monopolizado por los españoles, especialmente por los comerciantes de Sevilla.  De esta manera España se aseguraba el control sobre los productos americanos. Sin embargo, mucha producción se enviaba a otras partes de América, especialmente a México y el Perú, pero la Corona lo prohibía. 

En las primeras etapas el cacao fue la principal producción. Este se exportaba en grandes cantidades, hasta que decayó a finales del siglo XVI. Hacia esos años surgió el añil como principal producto pero también decayó hacia 1630 debido a la falta de mercados. Además coincidió con una baja del comercio con España debido a las guerras de España con otros reinos y a los ataques de los barcos españoles, pero sobre todo a la disminución de la producción minera en otras partes de América. A principios del siglo XVIII nuevamente el añil estimuló la economía de exportación. Su principal área de producción era la de Sonsonate en El Salvador. 

Otra actividad importante fue la siembra de caña de azúcar y su procesamiento en los llamados ingenios (haciendas con mucha producción) y los trapiches (pequeñas producciones). La mayoría de ingenios eran propiedad de dominicos, franciscanos y jesuitas así como también de españoles. En los ingenios la caña de azúcar se elaboraba sobre todo con trabajo esclavo de personas africanas. Los ingenios más importantes estaban en el área entre Petapa y Amatitlán así como en San Jerónimo, Baja Verapaz.




El cacao
Desde antes de la llegada de los españoles el cacao fue un producto importante para su consumo y como moneda. Este era un producto que servía para algunos rituales y era considerado para el uso de la nobleza indígena.

Al principio de la colonia el tributo se pagaba con productos, el principal de ellos fue el cacao. Los españoles llevaban a cabo muchos abusos para obtener el cacao.  Además de servir de moneda era exportado a España. Ese comercio fue importante durante las primeras décadas coloniales, pero hacia 1570 declinó junto con la disminución de la población indígena.

El cacao se sembró en lugares que tuvieran un clima cálido. Las dos áreas más importantes en el Reino de Guatemala fueron las de Soconusco (hoy México) y la de Izalco (hoy El Salvador). También se produjo en Suchitepéquez, Escuintla y Chiquimula. La producción de cacao en Venezuela y Ecuador redujo la importancia del cacao guatemalteco.

Además del comercio con otras regiones hubo un extenso intercambio entre la propia Audiencia, donde los comerciantes guatemaltecos mantuvieron posiciones de privilegio al financiar a los productores y comerciantes provincianos. 

La economía de las comunidades indígenas estuvo moldeada por las exigencias españolas de tributo y productos. Al principio la formación en pueblos destruyó el sistema de producción indígena basado en el control de distintos climas y suelos. Al mismo tiempo se exigió el tributo en productos característicos de la economía indígena. Más tarde se comenzó a exigir el tributo en dinero, lo que impulsó la necesidad de producir para el mercado. Las necesidades de alimentación de las ciudades de españoles y mestizos también reforzaron la economía de mercado.

Cocoa Pods and Seeds.jpg
Mapa de tributación de cacao. Xiquipil era la medida utilizada en las transacciones comerciales hechas por los indígenas. Equivalía a 8000 almendras o granos de cacao.

La sociedad colonial:[editar | editar código]

La colonia nos dejó una sociedad que valora a las personas por su origen y su color de piel.

Para complementar esta hoja de contenidos, le sugerimos visitar desde una computadora la sección ¿Cómo llegamos a ser la sociedad que somos?, del sitio Entre Vivir y Convivir. Al encontrar el cuadro de castas puede hacer click y ver una ventana emergente en la que podrá escuchar leyes que otorgaban derechos y prohibiciones para los distintos grupos de la sociedad colonial.

Los Españoles[editar | editar código]

Los españoles y sus descendientes nacidos en América conformaban el alto grupo social en la colonia, Dibujo de la crónica Peruana de Huamán Pama de Ayala, siglo XVI.

Se llamaban así a todos aquellos que provenían de la península española, incluidos los criollos, pero con el tiempo se quedó ese nombre para nombrar sólo a los españoles recién llegados. Los primeros fueron conquistadores y encomenderos que querían vivir como grandes señores. Con el tiempo estos encomenderos dejaron de ser poderosos. Los españoles recién venidos eran quienes tenían más derechos y privilegios pero también eran los menos numerosos. Los principales recién llegados venían como funcionarios públicos o eclesiásticos y se hacían acompañar de parientes, recomendados o empleados.  

Algunos funcionarios españoles venían con contactos de familiares o paisanos residentes en América. Algunos venían sólo por un tiempo con la idea de hacer fortuna, pero otros terminaban por relacionarse y emparentarse con los criollos. Sus ingresos provenían de los puestos públicos en la administración colonial de las principales ciudades o en otros puestos en el interior del reino. La mayoría comerciaban para obtener mayores ingresos aunque se les prohibía y pocos compraban tierras para producir. Sólo lo hacían cuando se emparentaban con familias criollas y terminaban por quedarse a residir en América. No todos los españoles vinieron empleados en puestos públicos. La mayoría vino en búsqueda de convertirse en comerciante, minero o mercader, tratando de aprovechar sus vínculos con comerciantes de la península. No todos lograban convertirse en comerciantes importantes.  

Aquellos que tenían menor fortuna participaban junto con las castas en oficios artesanales, escribanías, etcétera, o se trasladaban al interior del reino para ocupar tierras de poblados o terrenos baldíos, convirtiéndose unos en hacendados y otros en campesinos.

Los Criollos[editar | editar código]

Así se llamaban los descendientes de los españoles que se habían radicado en América. Estos se consideraban españoles pero tenían una posición secundaria frente a los españoles recién venidos y los funcionarios de la colonia. Los criollos eran el grupo social que concentraba la mayor riqueza. Para ser considerados como tales era importante mantener las riquezas, generalmente lo hacían casándose entre familias poderosas y evitando dividir la riqueza familiar.  

Aunque era el grupo más importante económicamente, rivalizaba en derechos y privilegios con los españoles recién llegados, sobre todo para obtener los principales puestos de la administración colonial y eclesiástica. El primer grupo de criollos fueron los conquistadores, quienes obtuvieron beneficios de tierras y de trabajo de los indígenas. Con el tiempo, muchos españoles y criollos de otros lugares se emparentaron con las familias criollas. Una buena parte de los criollos eran comerciante o hacendado, participaban en puestos secundarios de la administración colonial y pretendían controlar los cabildos locales. También buscaban tener una importante presencia en las órdenes religiosas, institución que manejaba una gran riqueza.  

No todos los criollos lograban mantenerse en la élite económica y se empobrecían por lo que formaban parte de sectores medios o terminaban por vincularse a las castas. Sin embargo, muchos buscaban mantener el recuerdo social de sus orígenes españoles y diferenciarse de las castas o mestizos. Algunos competían con las castas en la distribución de productos para el consumo de las poblaciones de las ciudades y poblados grandes.

"El rey ordena que:

Se deben repartir tierras a todos los vecinos españoles que formen un poblado.

Sólo aquellos que son vecinos con casa pueden elegir a los miembros de municipalidades.

Al otorgar encomienda de indios, debe preferirse a los descendientes de los descubridores y pacificadores, luego al resto de pobladores.

Al proveer oficios de justicia, gobierno y administración, se anteponga a los originarios de dichos reinos,

hijos y nietos de los conquistadores, personas de virtud, mérito y servicio.

Órdenes de vuestra majestad, el Rey."

Las "castas"[editar | editar código]

Castas.tepozotlan.jpg

Se llamó "castas" a toda la población que surgió de las mezcla entre españoles, indígenas y africanos. Mezcla que hubo desde los primeros años de la colonia. Por sus orígenes y situación, esta población fue vista con desconfianza por los españoles y los indígenas. Las leyes no los protegían.  

Como grupo se formó por: los mestizos, que eran los descendientes de la relación entre indígenas y españoles; los mulatos, que venían de la mezcla de africanos y españoles, aunque también habían mezclas entre todos estos, como el de indígenas y africanos, llamados "zambos", lo que dio lugar a que fueran conocidos como "castas". Eran vistos como personas libres aunque había mulatos esclavos. También llegaron a formar parte de este grupo los españoles y criollos pobres, así como algunos indígenas salidos de sus pueblos o que vivían en los poblados principales.  

Al final, terminaron por ser conocidos como "ladinos", palabra con que se había nombrado originalmente a los indígenas y negros que hablaban el idioma español y vivían en los poblados españoles. En las principales ciudades las personas ladinas eran las más pobres. La mayoría de las castas urbanas se ocupaban en oficios artesanales, de servicio doméstico, construcción y en el mercado minoritario. Algunos participaban en el comercio con los pueblos indígenas. La mayor parte de los miembros de las castas buscó ubicarse como arrieros, campesinos o trabajadores de haciendas. Una buena parte buscó ocupar tierras baldías o crearon pequeños poblados, otra parte se radicó en los alrededores o en el interior de los pueblos y obtuvieron tierras en estos lugares.  

"Vuestra majestad ordena que:

No debe dejarse vivir a mestizos y mulatos entre los indios.

No se deben admitir como soldados a los mulatos y mestizos.

No deben ordenarse como curas a mestizos, mulatos, e hijos ilegítimos.

Los mestizos y mulatos no deben andar a caballo.

Ningún mestizo o mulato puede cargar cuchillo, puñal o machete.

Órdenes del Rey."

Los africanos[editar | editar código]

Fragmento del Lienzo de Quauhquechollan en que se observa un esclavo africano, arriba, al centro, entre el cargador ("tameme") indígena y el español a caballo.

Originalmente vinieron como esclavos, aunque su número nunca fue muy grande en el reino de Guatemala. En América había un fuerte comercio de esclavos, algunos eran traídos directamente de África pero otros eran hijos de esclavos nacidos en estas tierras, quienes también eran vendidos como tales, así como algunos mulatos esclavos. Legalmente eran el grupo con menores derechos, incluso en relación con los indígenas, pero su cercanía a criollos y españoles les permitió algunos beneficios y llegaron a tener mayor prestigio social frente a los indígenas.  

Al principio los trajeron para trabajar en las minas y obrajes de españoles y criollos, así como en las tierras de varias órdenes religiosas, pues la legislación prohibía que los indígenas trabajaran en éstas. Una parte fue destinada a las haciendas, especialmente de azúcar. Eran trabajadores y capataces. Algunos de estos huían e iban a poblar terrenos alejados y eran llamados "cimarrones". Estos eran constantemente perseguidos.  

Otra parte se ubicó en las ciudades como empleados domésticos de españoles y criollos. Sin embargo algunos lograron su libertad y se vincularon a las castas, aunque siguieron pagando tributos. Todos estos llegaron a formar el grupo de negros y mulatos libres y zambos. En el campo, los negros y mulatos libres trabajaban en haciendas u ocupaban tierras en lugares baldíos o llegaban a formar los llamados poblados de pardos o de ladinos. En la ciudad formaban parte de los artesanos, de los servicios domésticos y muchos participaban en el comercio minoritario y en varios oficios de distinto tipo.

"Este es un mandato de vuestra majestad, el Rey:

Los negros y mulatos libres no deben andar a caballo por la ciudad.

Los negros y mulatos libres deben poner a sus hijos a servir a algunos patronos o a que aprendan un oficio.

Ningún negro puede portar armas, ni de día ni de noche.

Cuando haya motines o sediciones de negros, hay que castigar a las cabezas y a los demás reducirlos a la esclavitud y servidumbre.

Órdenes de vuestra majestad, el Rey."

Los indígenas[editar | editar código]

La plaza de Santiago Atitlán. 1890.

Formaban el grupo más numeroso de la población colonial. Con la conquista se destruyó su organización social y política y la mayoría fue concentrada en "pueblos de indios". A estos se les otorgaron derechos comunales sobre ciertas tierras, así como el de gobernarse localmente y tener fondos comunitarios, pero al mismo tiempo se les impuso obligaciones en tributos y en trabajo forzado en las haciendas, labores y minas de españoles y criollos. También se les exigió dar alimentos y otros productos a españoles y criollos con el llamado repartimiento. Estos productos posteriormente eran vendidos en los poblados españoles.  

Aunque los pueblos eran controlados por las autoridades coloniales, sobre todo religiosas, estos tuvieron cierta autonomía en el gobierno local y distintos líderes se encargaban de ser los intermediarios ante las autoridades españolas para cumplir con las obligaciones que tenían, así como para regular la vida en el interior de sus pueblos. Algunos pueblos tuvieron mejores condiciones económicas que otros, pero siempre tenían la presión de los gastos que ocasionaban los tributos, el repartimiento de mercaderías y el trabajo forzado. Además, la creciente presencia de las castas, criollos y españoles en sus pueblos fueron reduciendo las tierras colectivas.  
El pueblo de Cobán, 1898
Algunos indígenas vivieron en barrios y poblados aledaños de los principales poblados y participaban como productores de alimentos, pero también como artesanos o pequeños vendedores. Otros eran los llamados naboríos, que trabajaban en servicios domésticos y no pagaban los mismos tributos que el resto de indígenas. 
"Esta es una Orden Real. Vuestro Rey manda ordenar que:

No se puede tratar a los indios como esclavos, ni se les puede vender.

Los tributos que pagan los indios deben ser el fruto de sus tierras.

No se pueden vender armas a los indios y estos no las pueden tener.

Los indios no pueden andar a caballo.

Los indios no pueden bailar sin el permiso del Gobernador.

Órdenes de vuestra majestad, el Rey."

(En fonología) Destrezas fonológica que consiste en distinguir los distintos “sonidos” o fonemas.

Capacidad o destreza para hacer algo bien o con facilidad.

Fase de desarrollo o puesta en práctica de un currículum o programa educativo. Comprende el conjunto de procesos encaminados a adaptar el plan innovador. Puede ser juzgada en función de su “fidelidad” al diseño oficial o, por el contrario, por la adaptación propia que se hace a los contextos específicos.

Conjunto de experiencias, planificadas o no, que tienen lugar en los centros educativos como posibilidad de aprendizaje del alumnado. Una perspectiva tradicional acentúa el carácter de plan (con elementos como objetivos, contenidos, metodología y evaluación), frente a un enfoque práctico que destaca las experiencias vividas en el proceso educativo.